Resumen
La bodega Montes (Viña Montes), en el valle de Apalta, es uno de los nombres más conocidos del vino chileno. Fundada en 1988 por el enólogo Aurelio Montes y tres socios, fue una de las primeras en confiar en que Chile podía dar el salto del vino barato de volumen al vino premium ambicioso. Su corazón es la espectacular Finca de Apalta, en el valle de Colchagua: un anfiteatro en forma de herradura de laderas graníticas de las que nacen los célebres vinos icono Alpha M, Purple Angel y Folly. Montes es sinónimo de tintos potentes y precisos, de cultivo en seco en pendiente y de una actitud casi espiritual en la bodega.
Historia
La historia de Montes empieza a mediados de los años ochenta con una idea audaz: Chile, entonces conocido casi solo por vinos sencillos y baratos, debía producir vinos de talla mundial. Para ello, el enólogo Aurelio Montes se unió con los socios Douglas Murray, Alfredo Vidaurre y Pedro Grand. Tras una primera vendimia en 1987, la bodega se fundó oficialmente en 1988, al principio bajo el nombre Discover Wine.
Ya el primer Montes Alpha Cabernet Sauvignon demostró que el vino chileno podía competir al más alto nivel. En los años siguientes, Montes abrió la entonces poco valorada Finca de Apalta y plantó viñas ladera arriba, una decisión revolucionaria para Chile. De ese viñedo salieron los vinos icono que forjaron el prestigio de la casa. Hoy Aurelio Montes hijo continúa el trabajo de bodega y elabora vinos de numerosos valles chilenos.
Ubicación y terruño
El corazón es la Finca de Apalta, un valle en forma de herradura dentro del valle de Colchagua, a unos 70 kilómetros del Pacífico. La forma de anfiteatro, abierta al sur, atrapa el aire fresco, mientras que las laderas empinadas —algunas de más de 45 grados— aportan exposición solar y drenaje natural. Los suelos son pobres, graníticos y de origen fluvial y coluvial: condiciones ideales para madurar racimos pequeños y concentrados.
Es característico el cultivo en seco (dry farming) en las laderas altas: las viñas sin riego artificial arraigan en profundidad y dan vinos especialmente densos. La combinación de días cálidos, noches frescas y la brisa marina da a los tintos su equilibrio entre fruta madura y acidez fresca.
Estilo y filosofía
Montes combina la precisión moderna con una filosofía de bodega deliberadamente serena, casi meditativa. Los vinos se mueven con suavidad por gravedad, para forzar la fruta lo menos posible. Es célebre —y muy citada— la costumbre de hacer sonar cantos gregorianos en la nave de barricas, porque la casa está convencida de que la calma y la armonía benefician a los vinos.
En lo estilístico, el centro lo ocupan tintos potentes pero no recargados: fruta oscura madura, especias finas, madera bien integrada y una estructura que permite años de guarda. La Carmenère ocupa un lugar especial: como uva propia de Chile, marca el Purple Angel con su carácter especiado y oscuro. La gama se completa con blancos frescos y bien perfilados de Chardonnay y Sauvignon Blanc.
Pagos y vinos conocidos
La gama está claramente escalonada, desde la accesible línea Alpha hasta los vinos icono de Apalta. Entre los vinos más conocidos figuran:
- Montes Alpha M – el ensamblaje bordelés de la casa, dominado por Cabernet Sauvignon, solo en las mejores añadas
- Purple Angel – dominado por Carmenère, uno de los exponentes más famosos de esta variedad en el mundo
- Folly – un Syrah monovarietal de las parcelas más empinadas de la Finca de Apalta
- Montes Alpha Cabernet Sauvignon – el clásico que forjó el prestigio de la casa
- Montes Alpha Chardonnay y Sauvignon Blanc – blancos frescos y precisos
Estos vinos convirtieron a Montes en un nombre fijo en las listas internacionales de los mejores.
Reconocimientos
Montes figura desde hace años entre las bodegas más premiadas de Chile y aparece con regularidad en los rankings de las bodegas más dignas de visitar del mundo. Los vinos icono reciben de forma constante altas puntuaciones en la prensa especializada internacional, y la casa está considerada uno de los emblemas que forjaron la reputación de Chile como origen de vinos premium serios. El enoturismo en torno a la Finca de Apalta, con su premiada arquitectura, contribuye aún más a su renombre.
