Resumen
Feudo Arancio es una de esas bodegas por las que muchísimos aficionados entran por primera vez en contacto con Sicilia. El proyecto lo levantó desde 2001 el grupo trentino Mezzacorona y hoy trabaja dos fincas propias: una en Sambuca di Sicilia, provincia de Agrigento, y otra cerca de Acate, en la provincia de Ragusa. Entre ambas suman unas 700 hectáreas de viñedo, una superficie enorme para Italia que permite embotellar millones de botellas de vinos varietales frutales con una calidad muy constante. La casa es conocida sobre todo por su Nero d'Avola, su Syrah, su Grillo y su Inzolia, a precios muy por debajo de lo que ofrecen los vinos en carácter.
Historia
Feudo Arancio es una bodega joven con una historia de fundación muy clara. El grupo cooperativo Mezzacorona, del Trentino, buscaba a finales de los años noventa un punto de apoyo en el sur de Italia, allí donde el sol, el viento y las variedades autóctonas dan vinos que en el norte frío no se pueden hacer. En 2001 compró una primera finca de unas 300 hectáreas cerca de Sambuca di Sicilia, en la provincia de Agrigento. Poco después, hacia 2003, llegó una segunda propiedad bastante mayor entre Acate y Vittoria, en la provincia de Ragusa.
Ambas fincas se reordenaron por completo: se replantó el viñedo, se ajustaron las variedades a cada suelo y en Sambuca se levantó una bodega moderna con el aspecto de un baglio, la típica casa de labranza con patio del oeste siciliano. El nombre de la casa remite al vecino Lago Arancio, un embalse sobre el río Carboj cuyas orillas bordean los viñedos.
Llama la atención lo pronto que el medio ambiente pesó aquí: ya en 2002 Feudo Arancio obtuvo la certificación europea EMAS, según la propia empresa entre las primeras bodegas italianas en lograrlo, y tanto para la bodega como para la explotación agrícola.
Ubicación y terruño
Las dos fincas están en extremos opuestos de Sicilia y dan, en consecuencia, vinos distintos.
Sambuca di Sicilia se sitúa en el interior occidental, más o menos a medio camino entre la costa sur y las montañas, en laderas con suelos calcáreos y arcillosos. El embalse cercano y la altitud suavizan de forma perceptible el calor del verano durante la noche, algo decisivo para blancos como el Grillo y la Inzolia, que si no se vuelven pesados y muy alcohólicos.
Acate, en el sureste, está más cerca del mar, en la amplia llanura y las suaves colinas en torno a Vittoria. Aquí dominan suelos más arenosos, a menudo rojizos. Es la patria clásica del Nero d'Avola, que con ese calor desarrolla taninos maduros y suaves y fruta de cereza oscura.
Sobre las dos zonas rige el mismo patrón climático: mucho sol, poca lluvia y viento constante. El viento seca rápido la uva tras el rocío y las escasas lluvias y mantiene baja la presión de hongos, una ventaja natural que permite tratar poco. La cara B es la sequía: por eso Feudo Arancio ha construido varios embalses artificiales que recogen agua de lluvia y de escorrentía, y trabaja con riego por goteo ajustado a la necesidad real.
Estilo y filosofía
Aquí la ambición no es el vino icono, sino la fiabilidad. Feudo Arancio hace vinos fieles a la variedad, frutales y accesibles desde el primer sorbo: Nero d'Avola de cereza oscura y tanino suave, Syrah con pimienta y mora, Grillo con cítricos y hierbas, Inzolia con almendra y fruta amarilla. Los blancos fermentan con control de temperatura y se crían sobre todo en acero para conservar frescura y aroma; los tintos añaden madera según la línea, casi siempre con mesura.
A esta escala, la sostenibilidad es ante todo una cuestión de recursos. Además de los embalses y el riego por goteo, la finca apuesta por la energía fotovoltaica, cubiertas vegetales entre las calles contra la erosión, abonos verdes fijadores de nitrógeno y fauna auxiliar en lugar de química de amplio espectro. La línea ecológica Quèto suma la certificación del programa siciliano de sostenibilidad SOStain.
Viñedos y vinos destacados
Feudo Arancio no trabaja con pagos célebres, sino con gamas claramente escalonadas:
- Varietales de la gama base – Nero d'Avola, Syrah, Cabernet Sauvignon, Merlot, Grillo, Inzolia, Chardonnay y Pinot Grigio, casi siempre como Sicilia DOC
- Cantodoro – selección tinta de Nero d'Avola y Cabernet Sauvignon
- Dalila Riserva – blanco de Grillo con una parte de Viognier
- Hedonis Riserva – tinto de Syrah y Nero d'Avola
- Tinchitè – línea propia con rosado y lecturas más ligeras
- Quèto – la rama ecológica certificada, con Grillo y Nero d'Avola
- Hekate – un passito que cierra la gama en clave dulce
Premios
Feudo Arancio aparece con regularidad en concursos internacionales como el IWSC, sobre todo con sus reservas, y la gama base lleva años acumulando buenas notas en las clasificaciones de relación calidad-precio del sector. Su mérito real, sin embargo, es otro: ha contribuido de forma decisiva a que los varietales sicilianos, con el Nero d'Avola y el Grillo a la cabeza, se den por descontados en el lineal de Alemania, el norte de Europa y Norteamérica. Si hoy coges un tinto siciliano en una tienda bien surtida, hay bastantes posibilidades de que tengas en la mano una botella de Sambuca o de Acate.
