Resumen
La bodega Lergenmüller, en Hainfeld, es una de las explotaciones familiares más grandes y conocidas de la Südliche Weinstraße, la Ruta del Vino del sur del Palatinado. En unas 85 hectáreas y más de 300 parcelas nacen vinos que durante mucho tiempo fueron atípicos en la región: tintos potentes y de trama densa de Cabernet Sauvignon, Merlot, Spätburgunder (pinot noir) y St. Laurent, fermentados de forma clásica con los hollejos y criados en barrica. La gama se completa con variedades borgoñonas blancas de perfil suave, Riesling y Sauvignon Blanc. La familia remonta su historia al año 1538 y trabaja hoy en la 15ª generación.
Historia
La familia Lergenmüller está profundamente arraigada en Hainfeld: según sus propios datos, su historia vitícola se remonta al año 1538, de modo que hoy trabaja la 15ª generación. En la segunda mitad del siglo XX, la clásica explotación mixta del Palatinado se convirtió en una bodega pura que, bajo Werner Lergenmüller, apostó de forma consecuente por la calidad y el crecimiento.
Decisiva fue la apuesta por el tinto en una región de vino blanco, y no solo con las variedades locales Spätburgunder, Dornfelder y Portugieser, sino también con castas internacionales como Cabernet Sauvignon y Merlot. Hoy dirigen la casa los hermanos Stefan y Jürgen Lergenmüller; Jürgen Lergenmüller es responsable de la bodega.
El crecimiento no se detuvo en Hainfeld. Con la finca Sankt Annaberg, en Burrweiler, llegó una segunda explotación palatina; en conjunto, la familia cultiva alrededor de 118 hectáreas en el Palatinado. En 2013 la familia acaparó titulares en toda Alemania al hacerse cargo del histórico Schloss Reinhartshausen, en Erbach, en el Rheingau, un paso que llevó a los Lergenmüller a cerca de 200 hectáreas de viñedo en total.
Ubicación y terruño
Hainfeld se sitúa en la comarca de la Südliche Weinstraße, la parte meridional del Palatinado, entre Landau y el borde del Haardt. La región figura entre las zonas vitícolas más cálidas y soleadas de Alemania; el bosque del Palatinado protege los viñedos por el oeste, de modo que higueras, almendros y castaños prosperan aquí igual que las viñas. Es precisamente ese clima suave el que permite que variedades de maduración tardía como el Cabernet Sauvignon alcancen su punto con fiabilidad.
El viñedo de la casa está repartido de forma inusualmente fragmentada: más de 300 parcelas se extienden a lo largo de unos diez kilómetros de la Ruta del Vino, desde Godramstein, al sur, hasta Rhodt, al norte. Los suelos son igual de variados: desde arenisca descompuesta y arcilla hasta loess, con presencia de caliza y grava. Esta dispersión permite asignar cada variedad al suelo adecuado: terrenos más ligeros y aireados para los blancos frescos, suelos arcillosos y pedregosos que acumulan calor para los tintos.
Estilo y filosofía
Lergenmüller apuesta de manera consciente por un estilo internacional. Los tintos fermentan de forma clásica con los hollejos y se crían después en barricas de roble alemán o francés. El resultado son vinos oscuros y de trama compacta, con fruta madura, taninos suaves y una especia de madera marcada pero integrada; un estilo más cercano a Burdeos o al Nuevo Mundo que al tinto alemán clásico y esbelto.
En los blancos, el peso recae en las variedades borgoñonas: Weißburgunder, Grauburgunder y Chardonnay resultan suaves y muy bebibles, y las mejores partidas se crían en madera como reservas. Riesling, Sauvignon Blanc, Scheurebe y Gewürztraminer completan una gama amplia. En conjunto, la casa se entiende como un puente entre la tradición y la tecnología moderna de bodega, con un foco claro en la accesibilidad y en la regularidad de añada en añada.
Pagos y vinos conocidos
En lugar de una pirámide clásica de pagos, Lergenmüller trabaja con marcas y coupages de perfil muy definido. Entre los más conocidos figuran:
- 'Handschrift' – el coupage tinto emblemático de la casa, con regularidad en torno a 91 puntos Falstaff
- 'Black OX' – un potente coupage tinto del segmento alto
- 'Pfalzpiraten' – un tinto de coupage accesible y clásico de la casa
- 'Privatreserve' – reservas criadas en madera, por ejemplo como Weißburgunder
- 'Feuerstein' Sauvignon Blanc, además de líneas como 'Urgestein', 'Roter Lehm' y 'Ursprung', que remiten al suelo y al origen
- 'Angiolino' – un ambicioso Spätburgunder (pinot noir)
A ello se suman vinos sin alcohol bajo el nombre 'Tausendfarben'. La casa cuenta además con el restaurante Landhaus Herrenberg, que combina los vinos con cocina regional.
Reconocimientos
Los coupages tintos de la casa reciben con regularidad de Falstaff notas de entre 90 y 92 puntos, como ocurre con las distintas añadas de 'Handschrift' y con 'Black OX'. En concursos internacionales como la Berliner Wein Trophy, la bodega acumula además medallas de oro y plata, entre otros por coupages tintos, Riesling y Spätburgunder rosado. Más allá de las puntuaciones, Lergenmüller está considerada una de las casas que han dado amplia visibilidad al tinto del Palatinado y, en particular, a las variedades bordelesas de la Ruta del Vino del sur.
