Resumen
La bodega Lukas Hammelmann, en Zeiskam, es uno de los proyectos jóvenes más interesantes del sur del Palatinado. Lukas Hammelmann levantó el proyecto desde cero en 2016, sin ninguna bodega familiar que heredar: unas pocas parcelas pequeñas, un trabajo por cuenta ajena y una idea muy clara de cómo debían saber sus vinos. Hoy cultiva unas cinco hectáreas en Zeiskam, Hochstadt y Neustadt-Hambach, sobre todo Riesling, además de Pinot Noir y Chardonnay. Los vinos salen bajo la marca 3M2N y responden a una firma purista: fermentación en madera, mínima intervención y poco azufre. En 2023 la guía VINUM Weinguide Deutschland lo nombró Descubrimiento del Año.
Historia
La historia de esta bodega es poco habitual precisamente porque le faltan todos los ingredientes clásicos: ni bodega familiar, ni viñedo heredado, ni una bodega subterránea del siglo XVIII. Lukas Hammelmann es de Zeiskam, un pueblo del distrito de Germersheim que en el Palatinado se conoce sobre todo por sus hortalizas: las cebollas y los cultivos de huerta marcan el paisaje más que las hileras de viñas.
Hammelmann aprendió el oficio desde abajo, trabajó primero por cuenta ajena y en 2016 empezó a elaborar vino propio en paralelo. El comienzo fue mínimo: una sola parcela de Riesling y, poco a poco, más superficie alrededor de Zeiskam. En pocos años, aquel proyecto secundario se convirtió en una empresa propia, que opera como LH-Wines – Die Zeiskamer Weinmanufaktur y comercializa sus vinos bajo la marca 3M2N.
El ascenso fue rápido. Ya en 2023 la guía VINUM Weinguide Deutschland lo nombró Descubrimiento del Año, en un momento en el que la bodega producía apenas 20.000 botellas anuales. Crecer a toda costa no entra en los planes: unas cinco hectáreas deben seguir siendo el techo, para poder atender personalmente cada viña y cada barrica.
Ubicación y terruño
Los viñedos se reparten entre tres municipios con subsuelos muy distintos, y de ahí sale buena parte de la tensión de la gama.
En el propio Zeiskam dominan la arenisca, la arcilla y el loess. Los vinos de aquí resultan más accesibles y anchos, con una fruta suave. En Hochstadt, también en el sur del Palatinado, entra en juego mucha más caliza, que aporta a los Riesling y al Chardonnay tensión, salinidad y un trazo más frío. La parcela más pequeña está en Neustadt-Hambach, al borde de la Mittelhaardt, donde domina la arenisca abigarrada roja y amarilla y aparece además, algo raro en el Palatinado, el gneis. De ahí salen los vinos más finos y minerales de la casa.
En lo climático, los tres emplazamientos se benefician del clima suave y soleado del Palatinado, en el borde oriental del bosque del Palatinado. El cultivo es ecológico, pero deliberadamente sin certificar: para Hammelmann lo decisivo es el trabajo en el viñedo, no el sello en la botella.
Estilo y filosofía
La actitud de fondo en la bodega cabe en una frase: hacer lo menos posible, pero hacerlo con la máxima atención. La uva se prensa directamente y los mostos fermentan de forma espontánea en fudres de madera de distintos tamaños. En el Riesling no se impide la fermentación maloláctica, lo que da a los vinos una textura más cremosa y una calma poco frecuente. El azufre se dosifica con parquedad y muchos vinos se embotellan sin filtrar.
Los vinos de bodega y de pueblo se embotellan normalmente al cabo de un año; los grandes vinos permanecen casi dos años en madera. No hay recetas: cada añada se piensa de nuevo y las decisiones se toman catando, no siguiendo un esquema. El resultado son vinos más contenidos y estructurados que abiertamente frutales, y que suelen necesitar algunos años en botella para mostrar todo lo que llevan dentro.
Pagos y vinos destacados
La gama está escalonada de forma clásica: del vino de bodega a los vinos de pueblo y de ahí a los pagos. Entre los orígenes más importantes están:
- Zeiskamer Klostergarten: el pago de casa, sobre arenisca, arcilla y loess
- Hochstadter Roter Berg: marcado por la caliza, base de Riesling, Chardonnay y Pinot Noir
- Hambacher Schlossberg y las terrazas del Schlossberg: arenisca abigarrada y gneis, los vinos más finos de la casa
A ello se suman cupajes y vinos de pueblo con nombre propio, como el Riesling ZIMKAES, cuyo nombre remite a la forma dialectal del topónimo Zeiskam. Alrededor del 70 por ciento de la producción es Riesling; Pinot Noir y Chardonnay completan el conjunto con vinos esbeltos criados en madera.
Premios
El reconocimiento más importante hasta la fecha es el de Descubrimiento del Año en la guía VINUM Weinguide Deutschland 2023, una categoría pensada para distinguir a bodegas que han llegado a un nivel alto partiendo de cero. Además, los vinos tienen presencia en la prensa especializada de habla alemana y en tiendas especializadas, y se exportan ya a varios países europeos, así como a Estados Unidos y Asia. Para una bodega de este tamaño, fundada apenas en 2016, es un alcance notable.
