Resumen
Las Cantine Leonardo da Vinci son una cooperativa de viticultores de Vinci, el pueblo toscano al oeste de Florencia donde nació Leonardo da Vinci en 1452. En 1961 unos 30 pequeños viticultores se unieron allí para dejar de vender sus uvas por separado y vinificarlas en común. Hoy forman parte de la cooperativa más de 200 explotaciones, que trabajan alrededor de 500 hectáreas de viñedo en las colinas del Montalbano; junto con los viñedos de Montalcino la superficie total ronda las 750 hectáreas. La gama abarca desde el clásico Chianti DOCG hasta el Brunello di Montalcino DOCG, pasando por blancos y tintos de la Toscana IGT. Eso convierte a la casa en uno de los productores más grandes de la Toscana y, al mismo tiempo, en un ejemplo de cómo la viticultura cooperativa mantiene unido todo un paisaje.
Historia
La historia arranca en 1961, cuando unos 30 pequeños viticultores de Vinci decidieron asociarse. El motivo era muy concreto: por separado, ninguno podía permitirse una bodega moderna; juntos, sí. Compartieron los costes de los edificios, los depósitos y la prensa, y con ello sentaron las bases de una de las cooperativas más conocidas de la Toscana. La superficie inicial rondaba las 70 hectáreas.
En 1965 se recogió la primera vendimia común y el vino se vendió todavía a granel en los alrededores. Un paso decisivo llegó en 1971 con la primera línea de embotellado propia: desde entonces la cooperativa pudo comercializar su vino en botella y con nombre propio, condición indispensable para construir una marca.
En las décadas siguientes la casa creció con claridad. En 1988 se incorporó la Fattoria di Montalbano, una finca con unas 80 hectáreas de viñedo, y en 1990 llegó la entrada en Montalcino con viñedos propios en el Val di Cava, la base del Brunello actual. Desde 2012 las Cantine Leonardo da Vinci pertenecen al grupo Caviro, el mayor productor de vino de Italia, también de estructura cooperativa.
Ubicación y terruño
Vinci se sitúa a unos 30 kilómetros al oeste de Florencia, en la ladera sur del Montalbano, una sierra boscosa entre el Arno y la llanura de Pistoia. Los viñedos de los socios se extienden por las laderas que rodean Vinci y el vecino Cerreto Guidi. Desde el punto de vista vitícola la zona pertenece a la subzona del Chianti llamada Montalbano, una de las subzonas históricas del Chianti DOCG y, pese a su cercanía a Florencia, relativamente poco conocida.
El clima es de carácter mediterráneo pero suavizado por la sierra: veranos cálidos y secos, noches frescas y buena ventilación de las laderas. Los suelos son mayoritariamente arcillo-arenosos de descomposición, en parte calcáreos y pedregosos, y ayudan a conservar la frescura y la acidez firme del Sangiovese. El segundo pilar es muy distinto: en Montalcino, al sur de Siena, los veranos son más calurosos y secos y los suelos más pobres, condiciones en las que el Sangiovese desarrolla la densidad y la estructura tánica que definen al Brunello.
Estilo y filosofía
Como cooperativa, la casa afronta un reto particular: dar un estilo constante a las uvas de muchísimas explotaciones pequeñas. Las Cantine Leonardo da Vinci lo consiguen con un acompañamiento enológico estrecho de sus socios en el viñedo y con exigencias claras de calidad en la recepción de la uva. La cosecha se vinifica por separado según origen y calidad, de modo que del mismo flujo de fruta pueden salir tanto vinos cotidianos sin complicaciones como selecciones más ambiciosas.
Estilísticamente el objetivo es la accesibilidad: los Chianti son afrutados, de cuerpo medio y taninos suaves, en lugar de austeros y cerrados. En los Riserva y en el Brunello se suma la crianza en madera, tanto en fudres grandes como en barrica, que aporta estructura y capacidad de guarda. Los blancos, sobre todo el Vermentino, se fermentan en frío y de forma reductiva y se mantienen marcadamente frescos. En total se producen unos 4,5 millones de botellas al año.
Viñedos y vinos célebres
La gama es amplia y se organiza en varias líneas. Entre los vinos más conocidos están:
- Da Vinci Chianti DOCG: el clásico de la casa a base de Sangiovese, el vino por el que la mayoría descubre la bodega
- Chianti Riserva DOCG: crianza más larga y paso por madera, con embotellados como Monte Vecchio y Due Mani
- Brunello di Montalcino DOCG: Sangiovese monovarietal del Val di Cava, criado varios años en madera
- Vermentino Toscana IGT: el blanco de la casa, por ejemplo en el embotellado Streda
- I Capolavori: una línea de selección cuyos vinos llevan nombres tomados de la obra de Leonardo, entre ellos "Vergine delle Rocce"
A ello se suman otros vinos de la Toscana IGT elaborados con Merlot, Cabernet Sauvignon y Syrah, además de blancos de Trebbiano Toscano y Malvasia.
Reconocimientos
Ha sido sobre todo el Brunello di Montalcino el que ha dado a la cooperativa reconocimiento internacional: fue distinguido como Best of Show Brunello con oro en Mundus Vini 2019 y ese mismo año obtuvo bronce en el International Wine Challenge y en los Decanter World Wine Awards. Añadas anteriores del Brunello también lograron oro y plata en el International Wine Challenge. El Chianti Riserva acumula asimismo medallas con regularidad, entre ellas plata en los International Wine & Spirit Awards y en Mundus Vini. Para una casa de este tamaño es un resultado notablemente constante y una prueba de que viticultura cooperativa y calidad no están reñidas.
