Resumen
La bodega Kaufmann de Hattenheim es uno de los nuevos comienzos más llamativos del Rheingau. En 2013, el suizo Urban Kaufmann —hasta entonces quesero en Appenzell— y Eva Raps, durante años directora gerente del VDP, adquirieron el veterano Weingut Hans Lang y le dieron su nombre. Desde entonces la casa se cultiva de forma biodinámica y cuenta con certificación Demeter desde 2017. En unas 17 a 20 hectáreas nacen rieslings secos y pinot noir procedentes de los mejores pagos de Hattenheim y Hallgarten. „Vino del Rheingau con perfección suiza“: así resume el propio Urban Kaufmann la ambición de la casa.
Historia
Las raíces de la casa se remontan a 1953, cuando Johann Josef Lang fundó una bodega en Hattenheim. Bajo Hans Lang el negocio se convirtió en una referencia del Rheingau y desde 1994 pertenece a la Asociación de Bodegas Alemanas de Prädikat. Ya en 2009, Hans Lang reconvirtió por completo los viñedos a viticultura ecológica, un paso temprano que anticipaba lo que vendría después.
El giro decisivo llegó en 2013. Urban Kaufmann había regentado una quesería de Appenzell en Suiza y después recorrió las regiones vitícolas de Europa en busca del lugar adecuado para una bodega propia. Fue Eva Raps —doce años al frente de la gestión del VDP y conocedora como pocos del mapa vinícola alemán— quien lo llevó al Rheingau. Juntos adquirieron el Weingut Hans Lang y lo rebautizaron como Weingut Kaufmann. En 2017 llegó la certificación Demeter; desde entonces la casa trabaja íntegramente en biodinámica.
Ubicación y terruño
Hattenheim se sitúa en ese tramo del Rin en el que el río gira hacia el oeste. Los viñedos miran así al sur y aprovechan la luz al máximo. A sus espaldas, el macizo del Taunus protege las viñas de los vientos fríos del norte, mientras que la ancha lámina de agua del Rin amortigua las oscilaciones térmicas y refleja luz adicional hacia las laderas. Esa combinación convierte al Rheingau en un clásico para rieslings de maduración lenta y acidez marcada.
Geológicamente la zona es un mosaico. En los pagos de la casa aparecen margas terciarias, loess profundo y suelos degradados con presencia de pizarra. La marga aporta fuerza y un punto salino, el loess da volumen y reserva de agua en los años secos, y las parcelas más pedregosas contribuyen tensión y finura. Ladera arriba, en Hallgarten, hace más fresco: allí nacen vinos especialmente tensos y de maduración tardía.
Estilo y filosofía
En el centro está el trabajo biodinámico en el viñedo: cubiertas vegetales, compost, los preparados Demeter y la renuncia a fitosanitarios y abonos de síntesis. Detrás no hay esoterismo, sino oficio, una idea que Urban Kaufmann trajo de la quesería: la calidad se hace en la materia prima, no en la elaboración.
En la bodega la mano es igual de contenida. Los vinos se elaboran en seco, maduran en acero o en madera según el tipo y permanecen largo tiempo sobre lías finas. El resultado son rieslings de fruta nítida, perfil preciso y acidez viva, vinos que buscan la transparencia antes que la opulencia. En el pinot noir la casa apuesta por la finura frente a la potencia: fruta luminosa, taninos finos y un uso moderado de la madera. Completa la gama un Sekt de Riesling fermentado en botella.
Pagos y vinos destacados
La gama sigue la lógica del VDP: del vino de casa a los vinos de pueblo y, en la cúspide, los Großes Gewächs. Entre los pagos más importantes figuran:
- Hattenheimer Wisselbrunnen – VDP.Große Lage, una de las direcciones clásicas del Riesling en el municipio
- Hattenheimer Hassel – VDP.Große Lage, origen tanto del Riesling como del pinot noir de la casa
- Hallgartener Schönhell – VDP.Große Lage en una posición más alta y fresca
- Hattenheimer Schützenhaus – VDP.Erste Lage
- Hallgartener Hendelberg – VDP.Erste Lage
El Hassel Spätburgunder GG es una de las banderas de la casa y demuestra que el Rheingau también juega en la liga del pinot noir.
Distinciones
Las principales guías alemanas puntúan bien a la bodega Kaufmann de forma constante: Eichelmann, Gault&Millau y Der Feinschmecker la incluyen entre las direcciones recomendables del Rheingau. Especial atención recibió el Hassel Spätburgunder GG 2016, señalado por Eichelmann como el mejor pinot noir del Rheingau. Los vinos de entrada también rinden con regularidad: el Rheingau Riesling de la añada 2025 obtuvo 91 puntos Falstaff. Junto con la certificación Demeter, la casa se ha consolidado en poco más de una década como una de las referencias biodinámicas de la región.
