Resumen
Marqués de Murrieta, en la Rioja Alta, es una de las bodegas más antiguas y con más historia de España. Fundada en 1852, fue la primera de Rioja en exportar sus vinos, y su crianza en barrica —aprendida en Burdeos— contribuyó decisivamente a definir el estilo clásico de Rioja. Su corazón es la histórica Finca Ygay, al sureste de Logroño, con unas 300 hectáreas de viñedo propio. Lo que hace inconfundible a la bodega es su crianza larguísima en barrica y en botella: sus vinos están entre los más longevos del país. Su icono es el Castillo Ygay Gran Reserva Especial, tinto y blanco, que solo se elabora en grandes añadas y figura internacionalmente entre los vinos mejor valorados de España.
Historia
La historia de la bodega comienza en 1852, cuando Luciano de Murrieta y García-Lemoine, el primer marqués de Murrieta, empezó a elaborar vino. Había estudiado métodos modernos de bodega en Burdeos y los trajo a Rioja, sobre todo la crianza en pequeñas barricas de roble, las barricas de 225 litros. Con ello sentó una de las bases del estilo clásico de Rioja. Murrieta se considera además un pionero de la exportación: su bodega fue la primera de la región en vender sus vinos más allá de las fronteras españolas.
En 1872 Murrieta adquirió la propiedad de Castillo Ygay, al sureste de Logroño, que sigue siendo hoy la sede y el corazón de la bodega. Durante generaciones, Marqués de Murrieta fue sinónimo de vinos de Rioja longevos y de crianza tradicional. En 1983 la familia Cebrián-Sagarriga adquirió la bodega e invirtió ampliamente en viñedos y bodega. Hoy la dirige Vicente Dalmau Cebrián-Sagarriga, conde de Creixell, junto a su hermana Cristina; la veterana jefa de bodega María Vargas marca el estilo de los vinos.
Ubicación y terruño
Marqués de Murrieta se asienta en la Finca Ygay, en la Rioja Alta, al sureste de Logroño en la carretera hacia Zaragoza. Lo singular: toda la bodega es una única propiedad continua, unas 300 hectáreas de viñedo propio alrededor del histórico castillo. Esa unidad permite a la bodega conocer a fondo sus viñas a lo largo de las décadas y trabajar cada pago con precisión.
Los suelos están marcados por la caliza y la arcilla, salpicados de cantos rodados. El clima de la Rioja Alta es algo más fresco y de influencia atlántica, lo que aporta a los vinos frescura y estructura, una base importante para su gran capacidad de guarda. Las parcelas de mayor altitud, como el pago de blanco Capellanía, a unos 485 metros, dan vinos especialmente elegantes y longevos.
Estilo y filosofía
El estilo de Marqués de Murrieta se define por la paciencia. Pocas bodegas envejecen sus vinos tanto tiempo en barrica y en botella antes de sacarlos al mercado. Esa larga crianza da a tintos y blancos su profundidad característica, sus finos aromas terciarios y su excepcional capacidad de conservación.
La base es la crianza clásica en barrica de roble, tal como la trajo el fundador desde Burdeos. Al mismo tiempo, la bodega ha modernizado con cuidado su gama: junto a los clásicos Reserva y Gran Reserva, el Dalmau es un vino moderno y concentrado de alta gama, y el blanco Capellanía demuestra lo longevo que puede llegar a ser un blanco de Rioja de la uva Viura. Así, Marqués de Murrieta une el clasicismo tradicional con la precisión actual.
Viñedos y vinos destacados
En el centro de la gama está la Finca Ygay con sus distintos pagos. Entre los vinos y parcelas más conocidos figuran:
- Castillo Ygay Gran Reserva Especial – el icono de la bodega, tinto y blanco, solo en grandes añadas
- La Plana – viñas viejas de Tempranillo, base del Castillo Ygay tinto
- Capellanía – pago de blanco a unos 485 metros para el vino homónimo de larga guarda
- Dalmau – tinto moderno y concentrado de parcelas seleccionadas
- Los clásicos Reserva y Gran Reserva de la bodega
El histórico Castillo de Ygay se convirtió en museo en 2019, dando vida a la larga historia de la bodega.
Reconocimientos
Los vinos de Marqués de Murrieta se cuentan internacionalmente entre los mejor valorados de España. El tinto Castillo Ygay Gran Reserva Especial 2010 fue nombrado por Wine Spectator „Wine of the Year 2020", uno de los honores más codiciados del mundo del vino. El Castillo Ygay Blanco Gran Reserva Especial 1986 obtuvo puntuaciones máximas, entre ellas los 100 puntos de Wine Advocate de Robert Parker. Resultados como estos subrayan lo que distingue a Marqués de Murrieta desde hace más de 170 años: la capacidad de elaborar vinos de Rioja de una longevidad y una clase excepcionales.
