Resumen
La Weingut Reichsgraf von Kesselstatt es una de las bodegas privadas de Riesling con mayor tradición y tamaño del Mosela. Su historia se remonta a 1349, cuando la familia condal von Kesselstatt aparece por primera vez vinculada a la viticultura. Hoy la bodega cultiva unas 46 hectáreas en algunos de los pagos más famosos del Mosela, el Sarre y el Ruwer, un privilegio poco común, pues apenas otra bodega está presente a la vez en los tres valles fluviales. Con una proporción de cepa cercana al 97 % de Riesling, Kesselstatt es una bodega casi exclusivamente de Riesling, cuyos vinos van de secos precisos a dulces nobles. Entre sus joyas figura el monopolio Graacher Josephshöfer.
Historia
Las raíces de la bodega se remontan a 1349, cuando la familia condal von Kesselstatt aparece por primera vez documentada en relación con viñedos. A lo largo de los siglos, la familia levantó uno de los patrimonios vitícolas más importantes de la región, un proceso impulsado por la secularización en torno a 1803, cuando numerosos pagos monásticos pasaron a manos seglares y en parte llegaron a Kesselstatt.
La historia reciente la marca la familia Reh: en 1978, Günther Reh adquirió la bodega llena de tradición. De 1983 a 2016, su hija Annegret Reh-Gartner dirigió la bodega y la dio a conocer internacionalmente como embajadora del Riesling. Desde 1999 la bodega tiene su sede en el castillo Marienlay, en el valle del Ruwer. Hoy la gestión corre a cargo de un equipo de dirección; el director es el Dr. Karsten Weyand y en la bodega David Nicolay define la crianza como jefe de bodega.
Ubicación y terruño
Lo singular de Kesselstatt es su presencia en tres valles fluviales a la vez. En el Mosela Medio se hallan pagos de clase mundial como el Wehlener Sonnenuhr y el amurallado Graacher Josephshöfer; en el Sarre, la bodega posee una parte del legendario Scharzhofberg; en el Ruwer, Kesselstatt cultiva pagos en torno a Kasel.
Común a estos viñedos es la pizarra devónica, que almacena calor, obliga a las cepas a enraizar en profundidad y da al Riesling su inconfundible mineralidad. Las laderas escarpadas, a menudo orientadas al sur, y el clima fresco de la región garantizan una maduración lenta, una aromática fina y la acidez vibrante que hace tan longevos los vinos.
Estilo y filosofía
Kesselstatt apuesta de forma consecuente por el Riesling y por la impronta de cada pago. Los vinos son claros, filigranados y marcados por el origen; el foco está en la fiel reproducción de cada terruño y no en efectos técnicos. La gama abarca todo el espectro del Riesling del Mosela: de los vinos secos de la casa y de pueblo a los grandes vinos secos de pago, hasta los clásicos Prädikat dulces afrutados y nobles como Kabinett, Spätlese y Auslese.
Junto al Riesling dominante, una pequeña proporción de Pinot Blanc completa el programa. El cultivo sostenible y el cuidadoso trabajo manual en las laderas escarpadas son la base de la calidad.
Pagos y vinos destacados
El corazón de la bodega es su patrimonio en los tres valles fluviales. Entre los pagos más conocidos figuran:
- Graacher Josephshöfer – pago monopolio amurallado cerca de Graach, propiedad exclusiva de la bodega
- Wehlener Sonnenuhr – uno de los pagos de Riesling más famosos del mundo
- Scharzhofberger, en el Sarre – Riesling de clase mundial de un pago icónico
- Kaseler Nies'chen y otros pagos del Ruwer
- pagos de Wiltingen, en el Sarre
Estos vinos figuran con regularidad entre los Riesling del Mosela más buscados y se aprecian internacionalmente.
Reconocimientos
Reichsgraf von Kesselstatt figura desde hace tiempo entre los productores punteros del Mosela y aparece con regularidad en las principales guías. Bajo Annegret Reh-Gartner, la bodega alcanzó gran visibilidad internacional como embajadora del Riesling del Mosela. Hasta hoy, el nombre Kesselstatt es sinónimo de Riesling marcado por el origen de algunos de los mejores pagos de Alemania, y de la rara posibilidad de vivir el Mosela, el Sarre y el Ruwer de una sola mano.
