Resumen
Moët & Chandon, de Épernay, es la casa de champán más grande y conocida del mundo. Fundada en 1743 por Claude Moët, a lo largo de casi tres siglos la casa ha contribuido a forjar la reputación del champán como bebida de las fiestas y los momentos especiales. A diferencia de muchas grandes marcas, Moët dispone de enormes viñedos propios de unas 1.190 hectáreas: la mayor superficie de viñedo de toda la Champagne. Su buque insignia, el Brut Impérial, figura entre los champanes más vendidos que existen, y con Dom Pérignon la casa alberga a la vez una de las cuvées de prestigio más legendarias del mundo. Hoy Moët & Chandon forma parte del grupo de lujo LVMH.
Historia
La historia de la casa comienza en 1743, cuando el comerciante de vinos Claude Moët fundó su negocio en Épernay. Bajo su nieto Jean-Rémy Moët, la casa alcanzó fama internacional a comienzos del siglo XIX, también gracias a su amistad con Napoleón Bonaparte, de la que se dice que procede el sobrenombre «Impérial». En 1833 se incorporó a la empresa Pierre-Gabriel Chandon de Briailles, y desde entonces se llama Moët & Chandon.
A lo largo del siglo XX, la casa se convirtió en el principal productor de champán del mundo. Fue el núcleo de aquel grupo empresarial que más tarde se fusionó con la casa de coñac Hennessy y, finalmente, con Louis Vuitton, para formar el conglomerado de lujo LVMH. Hoy Moët & Chandon es su marca de champán más destacada.
Ubicación y terruño
Épernay está considerada la capital del champán y se sitúa en el corazón de la zona de cultivo. Bajo la famosa Avenue de Champagne discurre un laberinto de más de 28 kilómetros de galerías de bodega frescas y de temperatura uniforme, en las que maduran millones de botellas.
Los viñedos propios de la casa se extienden por las subregiones clásicas de la Champagne, incluidos muchos pagos Grand Cru y Premier Cru. Los suelos de creta y caliza son decisivos: retienen el agua, ceden el calor de forma uniforme y aportan a los vinos base esa frescura y esa tensión mineral que resultan imprescindibles para un gran champán.
Estilo y filosofía
El estilo de Moët & Chandon apunta a la constancia y la accesibilidad. El Brut Impérial debe saber igual año tras año: fresco, afrutado y armónico. Para lograrlo, el jefe de bodega ensambla vinos base de muchos pagos y añadas distintos en una cuvée de la casa siempre idéntica. Las tres variedades clásicas aportan cada una lo suyo: Chardonnay la finura, Pinot Noir la estructura y Pinot Meunier la fruta.
Junto a la línea sin añada que define el estilo hay variantes rosé y demi-sec, así como expresivos champanes de añada (Grand Vintage). En el nivel más alto se sitúa la cuvée de prestigio independiente Dom Pérignon, que solo se elabora en añadas excepcionales.
Viñedos y vinos destacados
La gama incluye algunos de los champanes más conocidos del mundo:
- Brut Impérial: el champán sin añada que define el estilo y el buque insignia de la casa
- Rosé Impérial: la variante rosé con la fruta por delante
- Nectar Impérial: un estilo más dulce, demi-sec
- Grand Vintage: champán de añada de los años especialmente buenos
- Dom Pérignon: la legendaria cuvée de prestigio de la casa
Reconocimientos
Como la casa de champán más grande del mundo, Moët & Chandon es sinónimo del champán en sí. El Brut Impérial figura entre los champanes más vendidos que existen, y Dom Pérignon está entre los espumosos más prestigiosos del mundo. Más allá de su enorme tamaño, la casa ha contribuido a forjar el estatus cultural del champán como bebida de las celebraciones y los éxitos en todo el mundo, desde las cortes del siglo XIX hasta los grandes escenarios de la actualidad.
