Resumen
La bodega Knipser en Laumersheim es una de las direcciones más conocidas e influyentes del Pfalz y uno de los productores de tinto más importantes de toda Alemania. En unas 70 hectáreas los Knipser cultivan una gama de variedades inusualmente amplia para los parámetros alemanes: desde Riesling, Pinot Blanc y Chardonnay, pasando por el Pinot Noir, hasta las variedades bordelesas Cabernet Sauvignon, Merlot y Cabernet Franc. La finca alcanzó la fama sobre todo gracias a los hermanos Werner y Volker Knipser, que a mediados de los años ochenta fueron los primeros en Alemania en apostar de forma constante por la crianza en barrica, creando tintos capaces de competir a nivel internacional. Su buque insignia, el ensamblaje bordelés „Cuvée X“, sigue siendo hoy uno de los mejores tintos del país.
Historia
La familia Knipser reside en Laumersheim desde alrededor de 1876. Durante generaciones la explotación fue una finca agrícola mixta, en la que junto a la fruta y los cultivos de secano también había viñas y el vino se vendía al principio por barricas. En 1948 Heinz Knipser empezó a embotellar y a vender de forma directa antes que muchos de sus colegas, un paso importante hacia una bodega dedicada solo al vino.
El giro decisivo llegó con los hermanos Werner y Volker Knipser. Durante los años setenta abandonaron poco a poco el resto de la agricultura y se centraron por completo en el vino. A mediados de los años ochenta se atrevieron con algo que en Alemania se consideraba exótico: criar los tintos en pequeñas barricas nuevas de roble, la barrica. Así se convirtieron en unos de los primeros viticultores alemanes en elaborar tintos de nivel internacional. En 1993 Knipser fue admitida en el VDP. Desde 2005, con Stephan Knipser, hijo de Werner, la siguiente generación participa en la finca y es la principal responsable del trabajo de bodega.
Ubicación y terruño
Laumersheim se encuentra en el norte del Pfalz, entre Worms y la Mittelhaardt, en una parte más tranquila y menos turística de la región. El clima es suave y seco, con muchas horas de sol, una condición importante para la maduración tardía y plena de las exigentes variedades bordelesas.
Sobre todo son decisivos los suelos. En el mejor pago, el Kirschgarten de Laumersheim, aflora una caliza dura de millones de años sobre la que las variedades borgoñonas como Chardonnay, Pinot Blanc y Pinot Gris, así como el Pinot Noir, alcanzan gran altura. Otras parcelas aportan suelos de arcilla y limo, donde el Cabernet y el Merlot se sienten especialmente a gusto. Esta diversidad de suelos es la verdadera base de la gama de variedades excepcionalmente amplia de la finca.
Estilo y filosofía
Knipser es sinónimo de vinos potentes, densos y longevos, y de precisión en todas las variedades. En los tintos, la crianza en barrica madura pero nunca recargada es la seña de identidad: el Pinot Noir y los ensamblajes bordeleses maduran largo tiempo en madera y ganan así estructura, especias y potencial de guarda. El estilo tiene un carácter deliberadamente internacional, sin renegar de su origen en el Pfalz.
En los blancos, la finca combina fruta y nitidez con sustancia. Los Rieslings son secos y minerales; los Pinot Blanc y Pinot Gris, así como los cada vez más aclamados Chardonnays, muestran cremosidad y profundidad. En todos los colores se cumple lo mismo: Knipser no busca el efecto rápido, sino vinos que pueden madurar y ganan con los años.
Viñedos y vinos destacados
La gama está muy escalonada: desde vinos de finca sencillos, pasando por vinos de pueblo, hasta los Grandes Vinos. Entre los pagos y vinos más importantes destacan:
- Kirschgarten de Laumersheim – el pago de caliza de referencia, Grandes Vinos de Pinot Blanc y Pinot Noir
- Steinbuckel – Grandes Vinos de Riesling y Pinot Noir
- Mandelpfad – Grandes Vinos de Riesling y Pinot Noir
- „Cuvée X“ – el famoso ensamblaje bordelés de Cabernet Sauvignon, Merlot y Cabernet Franc
- reservas de Pinot Noir y Chardonnay de las mejores parcelas
Los tintos, en particular, figuran con regularidad entre los mejor valorados de su clase en Alemania.
Reconocimientos
Como pioneros de la barrica, Werner y Volker Knipser ayudaron a dar forma a la cultura del tinto alemán. Desde hace décadas sus vinos acumulan las mejores notas en las guías de referencia como Gault&Millau, Eichelmann y Falstaff. La „Cuvée X“ figura año tras año entre los mejores tintos del país y ha recibido varios premios, entre ellos „Composición tinta del año“. Así, Knipser está considerada una de las direcciones que lograron que el tinto alemán se tome hoy en serio a nivel internacional.
