Resumen
La bodega Dreissigacker de Bechtheim es hoy uno de los nombres de referencia del movimiento ecológico de Rheinhessen. En unas 40 hectáreas del Wonnegau elabora vinos puristas y minerales, ante todo Rieslings secos, complementados con finos borgoñas. Lo que distingue a la bodega es la combinación de un trabajo ecológico constante en el viñedo y un estilo de bodega claro y moderno que lleva al vaso los suelos calcáreos de Bechtheim y Westhofen. Bajo Jochen Dreissigacker, el negocio familiar ha pasado en pocos años de ser una bodega clásica a uno de los productores más comentados de Rheinhessen.
Historia
Las raíces de la bodega se remontan muy atrás: como año de fundación suele citarse 1728, lo que sitúa a Dreissigacker entre los negocios familiares de larga tradición del Wonnegau. Durante generaciones fue una bodega clásica de Rheinhessen que vendía parte de su uva a la cooperativa o como vino a granel.
El giro decisivo llegó con Jochen Dreissigacker. Embotelló su primer vino propio hacia 2001 y asumió la responsabilidad del negocio a partir de aproximadamente 2005, al principio junto a su padre Frieder. Su formación con viticultores de renombre de la región lo marcó. Con gran ambición, Jochen reorientó la bodega de forma decidida hacia vinos secos de alta calidad y en 2007 puso en marcha la conversión a la viticultura ecológica, completada a lo largo de varios años. En poco tiempo, la bodega familiar de larga tradición se convirtió en una enseña de la joven generación de viticultores de Rheinhessen orientada a la calidad.
Ubicación y terruño
Dreissigacker se encuentra en el Wonnegau, la parte sur de Rheinhessen entre Worms y Alzey, una zona que figura entre las fuentes de algunos de los mejores blancos secos de Alemania. El clima es suave y relativamente seco, ya que Rheinhessen se sitúa a la sombra de lluvia del Donnersberg y el bosque del Palatinado.
Decisivo es el subsuelo: la caliza marca los mejores pagos y da a los vinos su mineralidad salina y su núcleo tenso. El corazón es el Geyersberg de Bechtheim, orientado al sur, con suelo de caliza erosionada, ideal para un Riesling profundo y estructurado. A ello se suman parcelas en otros pagos de Bechtheim como Hasensprung y Rosengarten, así como en los célebres pagos de Westhofen Kirchspiel, Aulerde y Morstein. Esta diversidad a pequeña escala permite a la bodega extraer un carácter propio de cada pago.
Estilo y filosofía
La idea central en Dreissigacker es el purismo: vinos que muestren su origen de la forma más fiel posible. La base es el trabajo ecológico, en parte biodinámico, en el viñedo: suelos sanos, cubiertas vegetales, renuncia a productos químico-sintéticos. En bodega, Jochen Dreissigacker apuesta por la fermentación espontánea, una crianza prolongada sobre lías y un uso contenido de la madera, para que la fruta, la acidez y la mineralidad queden en primer plano.
El resultado son Rieslings secos con fruta clara, salinidad y una estructura fina, desde el vivaz vino de la casa hasta el denso y longevo vino de pago. Los borgoñas (Pinot Blanc, Pinot Gris, Chardonnay) también se han convertido en una seña de identidad: precisos, minerales y sin una nota opulenta de madera. Un pequeño y fino apartado de espumosos completa la gama.
Pagos y vinos destacados
La gama está claramente escalonada: desde accesibles vinos de la casa y de pueblo, pasando por vinos de pago, hasta los grandes vinos de las mejores parcelas de caliza. Entre los pagos y vinos más importantes se cuentan:
- Bechtheim Geyersberg – el corazón de la bodega; las parcelas altas se consideran un gran pago para el Riesling
- Bechtheim Hasensprung y Rosengarten – pagos clásicos de pueblo en torno a Bechtheim
- Westhofen Kirchspiel, Aulerde y Morstein – célebres pagos de caliza del Wonnegau
- Vinos de la casa y de pueblo como entrada accesible y seca al estilo de la bodega
Los Rieslings de pago, sobre todo los del Geyersberg, figuran habitualmente entre los blancos secos más destacados de Rheinhessen.
Reconocimientos
Desde hace años Dreissigacker cosecha de forma constante buenas valoraciones en las principales guías de vinos. Para la añada 2021 la bodega fue reconocida en la guía Eichelmann por la mejor colección de vinos blancos; a ello se suman altas puntuaciones de críticos internacionales para los Rieslings de pago del Geyersberg y de Westhofen. Junto a su certificación ecológica, la bodega lleva además el sello de sostenibilidad FAIR'N GREEN. Así, Dreissigacker es hoy uno de los rostros de un Rheinhessen moderno y de conciencia ecológica, y ha contribuido de forma decisiva a dar a conocer al Wonnegau como origen de grandes vinos secos.
