Resumen
Claus Preisinger, en Gols, es una de las direcciones de vino natural más conocidas internacionalmente de Burgenland. En unas 19 hectáreas, repartidas en unas 64 pequeñas parcelas, la finca elabora desde el año 2000 vinos que se apartan a conciencia de lo convencional: de fermentación espontánea, cultivo biodinámico y la menor intervención posible en bodega. En el centro están las variedades tintas autóctonas Blaufränkisch, Zweigelt y St. Laurent, completadas con Grüner Veltliner y Pinot Blanc. Preisinger se hizo famoso por sus vinos claros y apetecibles, por la crianza en ánforas y grandes toneles de madera, y por un espectacular edificio de bodega de 2009 que se integra entre los viñedos.
Historia
Claus Preisinger empezó hacia el año 2000 con unas tres hectáreas de viña heredadas de su padre. Desde pronto le atrajo un enfoque lo más natural posible del vino, y fue su vecino, el viticultor Hans Nittnaus, quien lo guio hacia la biodinámica y la idea del vino natural. Hacia 2001 pasó en bodega a la fermentación espontánea con las levaduras propias del viñedo.
Los hitos se sucedieron con rapidez: en 2004 Preisinger ingresó en la prestigiosa asociación de viticultores de Gols, Pannobile, y en 2006 convirtió la finca de forma consecuente a la agricultura biodinámica. En 2009 se terminó un moderno edificio de bodega, encajado a ras del paisaje, que enseguida se volvió un emblema arquitectónico. Con los años la finca creció hasta unas 19 hectáreas, y Preisinger se convirtió en una de las figuras internacionales de la escena del vino natural austríaco.
Ubicación y terruño
La finca tiene su sede en Gols, el mayor municipio vitícola de Austria, en la orilla llana nororiental del lago Neusiedl. El gran lago de estepa actúa como regulador climático: acumula calor, suaviza las oscilaciones de temperatura y, en otoño, aporta la humedad que puede favorecer los vinos dulces. El clima panónico es cálido y seco, ideal para tintos maduros y especiados.
Las parcelas de Preisinger son pequeñas y muy diversas en suelos. Alrededor de Gols predominan la arcilla arenosa, la grava y la caliza, mientras que en el cercano Leithaberg la pizarra y la caliza dan un Blaufränkisch más fresco y tenso. Esa diversidad permite a la finca extraer un carácter propio de cada pago, desde el tinto jugoso de diario hasta el profundo vino de pago.
Estilo y filosofía
En el centro está la idea de „hacer" el vino lo menos posible. Las uvas proceden de cultivo biodinámico, los mostos fermentan de forma espontánea con levaduras naturales, apenas hay clarificación ni filtración y el azufre se mantiene al mínimo. Los vinos se crían en grandes toneles de madera (foudres) y cada vez más en ánforas: Preisinger figura entre los pioneros de este estilo en Austria.
El resultado son vinos de una claridad y una bebibilidad llamativas: desde tintos ligeros y frescos, pasando por blancos de maceración (orange), hasta Blaufränkisch serios y con capacidad de guarda. Los Pét-Nat espumosos también forman parte del repertorio. La firma de Preisinger es inconfundiblemente natural y sin esfuerzo, y ha contribuido de forma decisiva a que hoy el vino natural de Burgenland se tome en serio en todo el mundo.
Pagos y vinos destacados
La gama va desde una entrada sencilla hasta el vino de pago concentrado. Entre los vinos y pagos más conocidos están:
- “Puszta Libre!” – tinto ligero y jugoso de Zweigelt y St. Laurent, vino de culto para el disfrute sin complicaciones
- “Kalkundkiesel” – una línea en tinto y blanco, bautizada por los suelos (caliza y grava)
- “Kalkstein” – Blaufränkisch de suelos calcáreos
- Pagos como Bühl (una ladera empinada y de maduración temprana, orientada al suroeste, en la orilla oriental) y Goldberg, alrededor de Gols
- Edelgraben, en el Leithaberg – origen de uno de sus raros y profundos Blaufränkisch
A ellos se suman blancos de maceración, Grüner Veltliner y una corriente constante de pequeñas series experimentales.
Reconocimientos
Claus Preisinger aparece con regularidad en la prensa internacional del vino y del vino natural como una de las figuras más importantes de su campo, y se le considera un embajador del Burgenland moderno y natural. Sus vinos están presentes en restaurantes de referencia y en cartas de vino natural de todo el mundo. Destaca además su influencia más allá del propio vino: el edificio de bodega de 2009 ha sido muy comentado como ejemplo de arquitectura vinícola contenida e integrada en el paisaje, y ha contribuido a definir la imagen de la bodega austríaca moderna.
